Las burbujas en la tónica: qué aportan y cómo cuidarlas

Uno de los responsables de que la tónica sea una bebida tan singular y deliciosa es la burbuja. Gracias a ella, al saborear una Original Tonic se experimenta un refrescante hormigueo en la lengua que aporta un toque ácido y algo picante, a la vez que transporta con más facilidad cada uno de los aromas a la nariz.

Sin duda, las burbujas son una parte esencial de la tónica que la convierte en un producto neurogastronómico completo. En las siguientes líneas te enseñamos a apreciar su verdadero valor y te contamos qué hacer para mantener este componente tan preciado y a la vez tan escurridizo.

Mejor la burbuja fina que la gruesa

Como tónica ‘premium’, The Original Tonic posee una burbuja fina o pequeña, que es la más complicada de conseguir como fabricante pero la más satisfactoria para el consumidor. Gracias a este acabado, el gas no interfiere en el sabor y este resulta más limpio y natural.

La burbuja gruesa, por su parte, produce una sensación de mayor artificialidad y dificulta en cierta medida la percepción del sabor original. Como ventaja, ofrece una mayor sensación refrescante incluso a temperatura natural y dura más tiempo en la copa. 

“¿Quién ha matado a la burbuja?”

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Una vez en la copa, la burbuja tiende a irse hacia la superficie poco a poco y, por tanto, a desaparecer. Por este motivo, aunque no es necesario tomárselo con prisa, conviene no dejar el gintonic abandonado mientras va perdiendo sus propiedades y el hielo se derrite. Si la temperatura del combinado aumenta, el gas carbónico se hace menos soluble y se libera en mayor medida.

Existen además algunos ingredientes que por su composición química rompen la burbuja, por lo que debemos tener cuidado a la hora de elegir con qué combinar la tónica. Por ejemplo, el ácido cítrico de naranjas, limas o limones libera gran parte del gas, por lo que debes evitar añadir cualquier zumo que tenga este componente. No obstante, si queremos potenciar este sabor en un gintonic o cóctel, se pueden utilizar rodajas de fruta frescas o deshidratadas o añadir solo una tira de piel, lo que se conoce habitualmente como twist de cítrico.

Por último, el exceso de azúcar o de alcohol también consume parte de las burbujas. Por tanto, es recomendable tener cuidado con los complementos más dulces como zumos o gominolas y utilizar ginebras u otras bebidas con una graduación no demasiado elevada.

Cómo verter la tónica sin romper la burbuja

En primer lugar, utiliza un abridor para destapar la botella sin agitarla y deja caer el contenido muy despacio sobre el hielo. Trata de que la distancia entre la abertura y la copa sea la mínima para que el chorro sea casi inexistente. ¡La paciencia y el tiento son importantes para obtener un buen gintonic!

Como puedes ver en la siguiente foto, muchos bartenders se ayudan de la famosa cucharilla imperial o trenzada para añadir la tónica. Puede utilizarse de dos modos: o bien dejando que la tónica recorra el cuerpo espiral de la cucharilla, o bien vertiéndola sobre el reverso de su base. En todo caso, aunque este utensilio ofrece un resultado más profesional, su uso no es realmente imprescindible para mantener las burbujas.